domingo, 23 de diciembre de 2012

Del género Humano

Hasta el momento la actividad más interesante que he llevado a cabo en esta ciudad es sin duda permanecer en la calle durante horas interactuando con los "locals". Una buena manera de romper el hielo es plantarte en un semáforo e intentar colocar en las manos de la gente un flyer. Sí, en efecto, soy repartidora de flyers hasta fin de año.
Se trata de una actividad sencilla pero complicada a la vez. ni que decir tiene que lo peor es el frío, veréis, el clima invernal de NY ha decidido encrudecerse justo el primer día que he tenido que pasar 8 horas en la calle. Otro factor que complica mi trabajo es mi naturaleza apocada, puedo parecer una persona extrovertida cuando me presentan a alguien pero no me resulta cómodo avasallar a la gente con un papel en su marcha urbana. Sin embargo la necesidad me ha hecho lanzarme y, como dicen los ingleses "do my best".
Nada me salva de sentirme ridícula pero no tengo otra opción de modo que pongo mi mejor sonrisa y le ofrezco a la gente un atractivo pedazo de papel anunciando la posibilidad de reservar una mesa VIP en un restaurante de la 55th St. entre Broadway y la 7th Av. para pasar la nochevieja más GUAY del 2012... Por supuesto nadie lo quiere, pero gracias a mi pluscuamperfecta sonrisa y mi elegante abrigo algunas almas caritativas (o pervertidas desesperadas) se apiadan de mí y cogen el dichoso papel.


En mi primer día he tenido el dudoso honor de recibir algunas peticiones de citas, tres proposiciones de matrimonio, un porro y sexo sin compromiso (de forma reiterada). Definitivamente, un trabajo muy interesante.

Pero no vayais a pensar que mi interacción con la fauna neoyorkina ha sido sólo con un propósito sexual, gracias a... la divina providencia (por decir algo) también he conseguido algunos contactos interesantes, un escritor, un promotor de marketing, un simpático humorista.
Creo que les doy pena y algunos no solo me cogen el flyer, también me dan conversación, pero yo estoy encantada ya que al menos paso un buen rato conociendo gente nueva, practicando el idioma e intercambiendo buen rollo.

Otra cosa de la que me he dado cuenta es de que en realidad la mayoría de la gente es muy educada, muchos miran el papel y dicen - No gracias- con una sonrisa. Otros hacen que no te ven pero entonces inevitablemente cruzan una mirada contigo y te ven sonreirles así que te la devuelven.
La gente va caminando con una coraza, un escudo de bordería para no ser engatusados, pero es un escudo de papel, solo hay que poner una sonrisa sincera y no podrán evitar cambiar la cara e incluso algunos no podrán negarse a coger el papel. :D

Luego hay gente muy poco consierada, ayer estuve 5 horas ejerciendo de guia en la esquina de la 48th St. con Broadway, a todos los perdidos les señalé el camino correcto y SOLO DOS COGIERON EL DICHOSO PAPEL!!! Pero de verdad que no les guardo rencor, al menos me dieron las gracias :)

En fin, realmente no tengo una conclusión ya que aún tengo que desempeñar esta tarea algunos días más, pero de momento puedo decir que, como toda actividad laboral, ésta aporta sabiduría a mi persona, ahora sé que los guantes de piel no valen pa' tomar por culo, y que los calcetines nunca son suficientemente gordos para permanecer a cero grados plantada en una esquina durante horas. También sé que puedes dejar de sentir los dedos pero ésto no quiere decir que se te hayan caido ya (aún se pueden recuperar) y por supuesto sé, que puedo casarme y tener sexo cuando me de la gana.

Os daré mi conclusión en año nuevo. Hasta entonces, supongo que os contaré algo diferente.
 ;p

sábado, 15 de diciembre de 2012

¡A comer! o a morir en el intento...

Continuando con los retos a superar en el periodo de adaptación a un nuevo entorno, nos encontramos con la alimentación. Cada cultura tiene sus costumbres alimentarias y como es lógico en sus mercados encuentras los ingredientes necesarios para los platos que cocinan.

En USA (si encuentras un mercado) encuentras.... los platos que cocinan. Esta gente va siempre un paso por delante del resto del mundo, aquí no se molestan en hacer un guiso o una sopa, compran un paquete al que añaden agua hirviendo y "Voilà" ya tienes una "deliciosa" sopa de noodles con "vete tu a saber qué" que sabe a rayos.

Considero ésto un gran reto para un español (también para otros viajeros de todo el mundo, pero hablo de mi experiencia :) ).
Es muy frustrante decir, "voy a hacer la compra" y buscar un super... -¡no hay Mercadona!¡no hay Carrefour!¡NO HAY TIENDA DEL BARRIO! (frutería, pescadería, casquería, carnicería, pollería...) ¡Por Diós en qué piensa esta gente!- todo esto es lo que te pasa por la cabeza, entonces entras en un mercado que te han aconsejado de buena fe tus compañeros de piso, un mercado hispano, al principio sonríes, ¡toda una sección de frutas y verduras! y cuando vas a coger una bolsa para llenarla de vitaminas naturales ves los carteles: Papaya, Rambután, Mangustán, Kiwano, Carambola...




¡¡¡¡QUIERO UNA PERA!!!!


 Coges una bolsa de ensalada y unas manzanas y continuas, delante de tí unos diez pasillos de comida enlatada, latas enlatadas, cajas, paquetes, congelados.... Entras en un breve estado de catatonia en el que imágenes de lechugas, queso manchego, embutido ibérico, pescado fresco, legumbres a granel, aceite de oliva y pan rallado desfilan por tu mente al ritmo de la pegadiza canción del Mercadona.




Afortunadamente mi compañero tiene una actitud más abierta, mayor disposición y me señala un chuletón con una pinta divina a un precio estupendo. Los conquenses son gente de recursos, él me ha enseñado que se puede mantener una alimentación mediterránea en este lugar.





De todas formas, españoles, allá donde vayáis buscad una tienda de productos de España, seguro que la hay, yo la he encontrado en Nueva York y me ha hecho muy feliz!! aunque es cara hay cosas que no puedo dejar de tener como ¡COLACAO Y CHORIZO!


Luego está el asunto de los utensilios... ¡como pueden no tener una batidora! claro, en la nevera hay tres botes de mahonesa ya hecha y uno es más grande que mi cabeza. ¿Y una espumadera? ¿una sartén que no parezca haber sido usada para dejar KO a guerreros de la Edad Media? ¡¿Un Paño de Cocina?! ¡¡¡¿¿¿UNA CAFETERA???!!! Sinceramente, entiendo que los americanos queden encantados cuando viajan a España, somos muy exóticos. Ya verás cuando haga una bechamel para unos canelones, van a flipar cuando se enteren de que la bechamel se puede hacer en casa, con lo que les gusta la cocina italiana con esto se van a quedar encantados jejeje.


 Lo que nos se les puede negar es que hacen las Hamburguesas más impresionantes en cuanto tamaño, conbinaciones y sabor del mundo. Es el país de las mil y una salsas y ¡todo tiene un tamaño industrial!


Cada lugar del mundo tiene su encanto, América no es una excepción, tienen buena carne a muy buen precio, y las Bagels entán muy ricas. Un perrito caliente en cada esquina es una estupenda idea, y nadie les gana a variedad de siropes. :)



*Nota: Cuidado con el queso Mozzarella que no es Mozzarella si no imitación de Mozzarella.

domingo, 9 de diciembre de 2012

Moviéndonos en NY; Metro

Está claro que no es lo mismo ir a visitar una ciudad unos días, que establecerte en ella por unos meses. A nivel internacional la cosa se complica más, la adaptación al entorno, a los autóctonos y sus costumbres en general, a los servicios públicos...bueno, simplemente es diferente y uno lo va descubriendo poco a poco.
En cuanto al entorno en sentido geográfico, la verdad es que la orientación nunca ha sido mi fuerte, así que es normal que en la primera semana haya caminado más que en los últimos 2 meses, igualmente en el caso de Nueva York de poco han servido las dotes de GPS humano más desarrolladas de mi compañero de viaje, lo cierto es que no importa en que estación de metro bajes, al final acabas desgastando las suelas de los zapatos más de lo que tus piernas tenían pensado ese día.

Es una ciudad grande, cuyas avenidas se extienden en línea recta kilómetros y kilómetros y las calles se cruzan con éstas en ángulos rectos. La mejor opción es coger el metro.


Al entrar por primera vez en una estación de metro de Nueva York te preguntas si es seguro estar ahí abajo, toda la red de metro tiene un aspecto ruinoso y desvencijado que tiene, por otro lado, un cierto encanto (será porque este tipo de imagen vetusta se lleva bien con mis lentes).
Al ver la enorme afluencia humana del lugar apartas la preocupación por tu integridad física pero antes de que ésta se aleje demasiado ves los tornos por los que tienes que pasar para acceder al andén y se te antojan parecidos a una enorme trituradora de carne. tras una pelea justa con la máquina de los billetes te dirijes a la trituradora, la atraviesas y mientras te das la enhorabuena a tí mismo por el logro ves como tu compañero pasa por un torno de barras horizontales a la altura de la cintura. ¬¬

Hay algo muy importante que debéis saber del metro de NY, no todas las estaciones tienen comunicados los andenes bajo tierra. De modo que aconsejo encarecidamente que antes de bajar las escaleras y gastar un viaje de vuestra metro card ($2,25) os fijéis en los carteles del exterior y determinéis si esa entrada os llevará al andén adecuado. Habla la experiencia.


También hay que fijarse que los trenes no paran en todas las estaciones por las que pasan, al lado del nombre de la estación veréis las letras y números de los trenes que paran en ella.
En fin, a parte del olor a humedad, el aspecto lúgubre, la patente suciedad, el alicatado del siglo 1, el sonido de tren descarrilando de los vagones y las ratas está bastante bien. Al menos te permite moverte por toda la ciudad.
... ;)

viernes, 7 de diciembre de 2012

Como los chulapos vendiendo barquillos en Madrid


First Impressions

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New York, ciudad cosmopolita por excelencia. Opulencia, grandiosidad, lujo… En sus largas avenidas se encuentran los comercios más grandes del globo; marcas, tendencias, aquí todo se vende y se compra.

Cuando un europero medio (en mi caso, una española) pone un pie por primera vez en esta ciudad montones de imágenes e ideas acuden en tropel a su mente, generalmente escenas de películas.
Siente la excitación y sus ojos se abren cada vez más, ansiosos por abarcar con la vista la desproporcionada inmensidad de las construcciones arquitectónicas de la urbe.

Entonces sales del aeropuerto con el rostro desencajado porque un “comedonuts” ha enviado de vuelta a España a tu hermano (sin permitirte tan siquiera despedirte o sacar tus cosas de su maleta) solo porque se parecía a alguien que andaban buscando y como el gordito brazo fuerte de la ley no sabía ni papa de español se encabronó y le hizo expediente para deportarlo.

Sin saber que pensar o que hacer, decides continuar con el plan inicial lo que te lleva a preguntar cómo llegar a tu hostal. Tras una breve explicación por parte de una persona de información del aeropuerto, que no te proporciona un mapa porque solo tiene uno, optas por sacar la billetada y pedir un taxi, pues en este momento las imágenes que hay en tu cabeza son las de bandas organizadas y raperos armados recolectando posesiones ajenas en el metro, después de una bienvenida como la ya sufrida lo ultimo que necesitas es que te dejen en bragas.

Llegas a tu "nueva residencia por un tiempo", el taxista saca las maletas amablemente y te deja en mitad de una calle en la que se amontonan las bolsas de basura y las ratas se dan un festín entre ellas. Una calle con humeantes alcantarillas, que huele a comida rápida. Entras en el portal y mientras buscas tu puerta decides que quieres rodar un corto de terror en él. Llamas a la puerta y te abre un tio que parece haberse comido a los anteriores inquilinos, con el pelo de colores y lentillas azul-imposible, tu estado de shock te impide parpadear y entonces el chico te saluda alegremente y te da la bienvenida. Por fin respiras! 

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